El taxi avanzaba, ya habíamos discutido la tarifa y sólo restaba llegar al hotel. Nos preguntó si éramos argentinos y luego nos ofreció su tarjeta. "Soy representante de Herbalife y dispongo de 2 nutricionistas si quieren controlar su peso". Brevemente pensé en la fe de aquel hombre: en un viaje de 5 minutos le ofrecía a unos extranjeros, que jamás volvería a ver, un plan nutricional.
Admiré su tenasidad, era lo que debía hacer en ese momento, era su mandato. Lo vi llegando a casa, a la salida del sol, comentándole a su esposa su compromiso con la venta directa.
Guardé la tarjeta respetuosamente. Ojalá alguna vez tenga yo en cualquier cosa la tenasidad de aquel hombre.
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