viernes, 18 de enero de 2013


DESTINO DE CANTO


Nada resulta superior al destino del canto.
Ninguna fuerza abatirá tus sueños,
porque ellos se nutren con su propia luz.
Se alimentan de su propia pasión.
Renacen cada día, para ser.
Sí, la tierra señala a sus elegidos.
El alma de la tierra, como una sombra, sigue a los seres
indicados para traducirla en la esperanza, en la pena,
en la soledad.
Si tú eres el elegido, si has sentido el reclamo de la tierra,
si comprendes su sombra, te espera
una tremenda responsabilidad.
Puede perseguirte la adversidad,
aquejarte el mal físico,
empobrecerte el medio, desconocerte el mundo,
pueden burlarse y negarte los otros,
pero es inútil, nada apagará la lumbre de tu antorcha,
porque no es sólo tuya.
Es de la tierra, que te ha señalado.
Y te ha señalado para tu sacrificio, no para tu vanidad.
La luz que alumbra el corazón del artista
es una lámpara milagrosa que el pueblo usa
para encontrar la belleza en el camino,
la soledad, el miedo, el amor y la muerte.
Si tú no crees en tu pueblo, si no amas, ni esperas,
ni sufres, ni gozas con tu pueblo,
no alcanzarás a traducirlo nunca.
Escribirás, acaso, tu drama de hombre huraño,
solo sin soledad…
Cantarás tu extravío lejos de la grey, pero tu grito
será un grito solamente tuyo, que nadie podrá ya entender.
Sí, la tierra señala a sus elegidos.
Y al llegar al final, tendrán su premio, nadie los nombrará,
serán lo “anónimo”,
pero ninguna tumba guardará su canto…

 ATAHUALPA YUPANQUI

Vale la pena descubrir estos textos.


viernes, 4 de enero de 2013

Desentenderse

Estar un tiempo indefinido delante de la pantalla, olvidar por qué inicialmente se llegó ahí. Jugar al solitario, recorrer 60 veces Facebook. Trasladarse a otro lugar, ocupar el tiempo, llenar los espacios vacíos.
Dejar de pensar, pensar en nada, pensar en nada que fuere peligroso, ir a un lugar seguro donde nada malo pueda pasar.
Planear viajes, leer, escuchar música, hacerse experto en algún tema, relacionarse socialmente, relacionarse afectivamente, amar, ocupar el tiempo en trabajar.
Acaso eso sea ser feliz, desviar la atención de la temible pregunta sin respuesta.
Desentenderse.