Una mezcla de comentarios de actualidad y ensayos literarios que esperan tu piadosa opinión
martes, 20 de diciembre de 2011
bilbiolibertad
EN OTRA ÉPOCA ERA MUCHO MÁS FÁCIL, CREO QUE EL PROGRESO SÓLO COMPLICA LAS COSAS; RECUERDO HACE UNOS AÑOS EN AQUELLA BIBLIOTECA QUE SE PRECIABA DE SER ORDENADA, ARMÓNICA Y CLARA. UNA SIMPLE ESCALERA, UNA EXCUSA TONTA Y AL DIABLO TODOS LOS LIBROS, FUE SENSACIONAL, UN VERDADERO BATACAZO.
AHORA ES MÁS COMPLICADO.
- USTED SEÑOR DEBE CONSULTAR EN LOS FICHEROS -ME DECÍA CON CARA DE MAESTRA DE PRIMER GRADO A PUNTO DE JUBILARSE (SIN GRACIA, SIN LUZ, OSCURA Y TRISTE)– NO PUEDE PASAR ASÍ PORQUE SÍ A VER LOS LIBROS.
HICE VARIOS INTENTOS, TODOS SIN RESULTADO.
MIRÉ DE REOJO, COMO BUSCANDO SIN QUERER ENCONTRAR. ALLÍ ESTABA AQUEL ARMATOSTE; UNA CAJA GIGANTESCA QUE ENCERRABA DENTRO LA IMAGINACIÓN Y EL SABOR DE TOCAR, DE PALPAR Y VER EL LIBRO CARA A CARA.
- QUE ME IMPORTA LA PRACTICDAD –DIJE A QUELLA SUEGRA- EL QUE QUIERE EL LIBRO QUE LO BUSQUE, DESDE CUANDO SE PUEDE CLASIFICAR EL PENSAMIENTO DE UN AUTOR POR ABECEDARIO.
LA MIRADA DE AQUELLA MUJER CAMBIÓ DE AGRIO A PROFUNDAMENTE AGRIO. – USTED ME ESTÁ HABLANDO EN SERIO –ME DIJO- VAYA A BROMEAR A OTRO LADO.
GOLPEADO EN LO MÁS PROFUNDO, EN MI AMOR PROPIO, ESTABA DISPUESTO A ROMPERLE LA CARA A AQUELLA SEÑORA.
TODA UNA FILOSOFÍA DE VIDA, AÑOS DE PENSAR EN COMO ES POSIBLE QUERER ACORRALAR LA LIBERTAD DEL LIBRO QUE VUELA EN EL TIEMPO, QUE CRECE Y SE ENVEJECE CON NOSOTROS Y MÁS ALLÁ DE NOSOTROS; AÑOS BUSCANDO LUCHAR CONTRA TODA FORMA DE CLASIFICACIÓN Y ORDEN PARA QUE ESTA “BIBLIOTECARIUCHA” VENGA A DECIRME SI ES UNA BROMA.
DISPUESTO A VENGAR SEMEJANTE AFRENTA, TOME LA DECISIÓN DE VOLVER Y HACER DESAPARECER DE LA FAZ DE LA TIERRA AQUEL FICHERO; NO PODÍA PERMITIRLO, MÁS AÚN, QUE MEJOR QUE QUEMARLO JUNTO CON ESA VIEJA ENCIMA, PARA QUE SIRVA DE ESCARMIENTO A TODOS LOS QUE SE CREEN SERIOS CON SEMEJANTES PAVADAS.
QUISE VOLVER AL DÍA SIGUIENTE, PERO YA NO PUDE, EN EL TRABAJO ME PIDEN QUE HAGA MÁS HORAS PARA SUPLIR A MI COMPAÑERO QUE ESTÁ ENFERMO.
PERO ESTO NO HA DE QUEDAR ASÍ, VOLVERÉ UN DÍA Y LOGRARÉ MI COMETIDO, YA NUNCA MÁS UN FICHERO, NI ORDEN, NI CLASIFICACIÓN.
SERÁ TODO NUEVO, UN GRAN EDIFICIO EN EL CUAL LOS LIBROS PULULEN LIBRES DE LA ESCLAVITUD DEL HOMBRE, CADA LIBRO BUSCARÁ SU LUGAR Y UNA VEZ ALLÍ SERÁ EL HOMBRE QUIEN DEBERÁ HALLARLO, ALLÍ DONDE REALMENTE ESTÁ, NO DONDE UNO QUIERA.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Salgo al barrio
Salgo al barrio.
Zona sur, lindo, tranqui; dicen todos. El barrio es el color de la piel, casi se podría ver en las personas: vos sos de Fisherton, se ve pues tiene ese tono limpio y suave en las manos; vos sos de barrio cerámica, te chorrea un poco de duelo y de bronca; vos sos del centro, barrio Martin que le llaman, se nota de lejos en el aire, pues se inunda de un color superior, de esos que te miran de arriba; vos sos del Saladillo, me digo en el espejo, y si, tengo ese aceitunado claro, ese andar sereno de la tarde de otoño. Zona sur, lindo, tranqui; dicen todos.
Me crié aquí, y el andar sereno del otoño se me metió en la sangre, y se diluyeron también algunas motas de nostalgia, esa que viene en cada hoja seca, esa que forma como un colchón de realidad anaranjada, con un fuego rojizo claro que empapa los recuerdos.
Crecí en medio del calor de los amigos que surgen de andar en la vereda, en la plaza tras un deseo de fútbol maravilloso, en tiempos sin medida sentados en la charla y el silencio.
El barrio es el gesto grabado que inteligible te distingue. Zona sur es amistad, es el gesto del abrazo pronto, y por eso será que soy amable, que busco brazos y caricias en los rostros, por eso será que en cada encuentro doy mis ojos abiertos a quien viene.
El barrio late con un ritmo que se pega en el corazón, y lo reconozco en mis venas, y lo veo en quienes con ese aceitunado claro andan serenos en las tardes de otoño.
Salgo al barrio.
(Y si Argentina fuese zona sur, Saladillo, amistad y brazos abiertos…cuantas veces imagino en el mapa la silueta de la patria desgarrada en un intento por ser un abierto corazón, cuantas veces quisiera convencerme cerrando los ojos de que el país está cambiando, que en los rostros se dibujan gestos de unidad, de compañía y sacrificios por los otros. ¿Qué busca este país? La silueta dormida entre llanuras, montañas y desiertos parece no querer intentar, como si algo la aletargara en la desilusión y el desencanto. Si Argentina fuese zona sur, yo sería el hombre más feliz del mundo.)
Su fisonomía atrae, seduce. Tiene mi barrio calles largas; reflexivas y pensativas, para no correr. En él las naranjas van pintando cada vereda; cada naranjo, uno después de otro forman a derecha e izquierda una especie de guardia saludable. Esconden la imagen de la mentira y del engaño. Apetitosas y sabrosas atraen la mirada de quien pasa. Tantas veces frena algún que otro distraído, ocasionales automóviles que se ahondan por el barrio, paran a robar su dulce jugo y se encuentran con el gusto amargo. Como dicen, no todo lo que brilla es oro; y es que en mi barrio, lo dulce se esconde en otros frutos.
Son los álamos, ellos son el don más rico, aunque escondido, porque hay que hacer silencio, y entonces la brisa arranca de cada hoja un aplauso, como festejo natural de quien observa al hombre que avanza por las calles largas; reflexivas y pensativas.
El pedazo de barrio que me toca tiene como una respiración, como una declinación en sus voces que lo hacen varón, que lo hacen hombre enamorado. Fuerte, grande como un álamo, con esa carga de miseria propia del naranjo amargo.
Salgo al barrio.
sábado, 17 de diciembre de 2011
El tiempo se acaba
lunes, 12 de diciembre de 2011
Borges y la Rana René
La imagen es muy buena. Busqué sin éxito el nombre del autor; supongo que será gringo. La publicó Mano en su muro de Facebook. Lo que me llamó la atención fue el comentario con el que la presentó: "Chan!! Foto filosófica. Alguien más que crea conocerse bien?!! Muppppeeettsss!!!".
Sólo personas como Mano son capaces de ir tan a fondo con algo que a mí, en el mejor de los casos, me haría reír en voz alta.
De inmediato me acordé de dos poemas de JLB, en especial de sus finales.
1. EL GOLEM
Si (como afirma el griego en el Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa
en las letras de 'rosa' está la rosa
y todo el Nilo en la palabra 'Nilo'.
Y, hecho de consonantes y vocales,
habrá un terrible Nombre, que la esencia
cifre de Dios y que la Omnipotencia
guarde en letras y sílabas cabales.
Adán y las estrellas lo supieron
en el Jardín. La herrumbre del pecado
(dicen los cabalistas) lo ha borrado
y las generaciones lo perdieron.
Los artificios y el candor del hombre
no tienen fin. Sabemos que hubo un día
en que el pueblo de Dios buscaba el Nombre
en las vigilias de la judería.
No a la manera de otras que una vaga
sombra insinúan en la vaga historia,
aún está verde y viva la memoria
de Judá León, que era rabino en Praga.
Sediento de saber lo que Dios sabe,
Judá León se dió a permutaciones
de letras y a complejas variaciones
y al fin pronunció el Nombre que es la Clave,
la Puerta, el Eco, el Huésped y el Palacio,
sobre un muñeco que con torpes manos
labró, para enseñarle los arcanos
de las Letras, del Tiempo y del Espacio.
El simulacro alzó los soñolientos
párpados y vio formas y colores
que no entendió, perdidos en rumores
y ensayó temerosos movimientos.
Gradualmente se vio (como nosotros)
aprisionado en esta red sonora
de Antes, Después, Ayer, Mientras, Ahora,
Derecha, Izquierda, Yo, Tú, Aquellos, Otros.
(El cabalista que ofició de numen
a la vasta criatura apodó Golem;
estas verdades las refiere Scholem
en un docto lugar de su volumen.)
El rabí le explicaba el universo
"esto es mi pie; esto el tuyo, esto la soga."
y logró, al cabo de años, que el perverso
barriera bien o mal la sinagoga.
Tal vez hubo un error en la grafía
o en la articulación del Sacro Nombre;
a pesar de tan alta hechicería,
no aprendió a hablar el aprendiz de hombre.
Sus ojos, menos de hombre que de perro
y harto menos de perro que de cosa,
seguían al rabí por la dudosa
penumbra de las piezas del encierro.
Algo anormal y tosco hubo en el Golem,
ya que a su paso el gato del rabino
se escondía. (Ese gato no está en Scholem
pero, a través del tiempo, lo adivino.)
Elevando a su Dios manos filiales,
las devociones de su Dios copiaba
o, estúpido y sonriente, se ahuecaba
en cóncavas zalemas orientales.
El rabí lo miraba con ternura
y con algún horror. '¿Cómo' (se dijo)
'pude engendrar este penoso hijo
y la inacción dejé, que es la cordura?'
'¿Por qué di en agregar a la infinita
serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
madeja que en lo eterno se devana,
di otra causa, otro efecto y otra cuita?'
En la hora de angustia y de luz vaga,
en su Golem los ojos detenía.
¿Quién nos dirá las cosas que sentía
Dios, al mirar a su rabino en Praga?
2. AJEDREZ
I
En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.
Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.
Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.
En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.
II
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.
No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Mastellone y la verdad
lunes, 21 de noviembre de 2011
Se que estás ahí
Seguimos esperando la primera nota de nuestro tercer integrante...seguramente estará haciendo sus últimos ajustes...
jueves, 3 de noviembre de 2011
Quieres ser millonario?
martes, 1 de noviembre de 2011
El hincha, el amor, la calentura
Estamos en la generación del Viagra. Esta noble pastillita que vino para hacer las delicias de las viejitas del mundo y ver reverdecer las camas ya varias décadas matrimoniales hoy se consume con furor, y no por aquellos que, luego de una vida de alegrías, hoy ven que quieren pero ya no pueden, no. Hoy la píldora azul celeste es consumida por miríadas de purretes que en su excitación temen dejar de a pié, precisamente, a aquella que quieren acostar. Hoy todos deben ser “la pareja perfecta” porque todas deben ser “las noches perfectas”. Especialmente porque suele ser “la” noche de esa chica y ese chico y no una más de las noches que ellos comparten.
Así es el amor. Dicen algunos. Y otros viejos moralistas dirán, así es la calentura.
El hincha de fútbol vive también sumergido en la generación del Viagra. Cada noche de estadio debe ser memorable. El amante hincha está siempre bien dispuesto, se jacta de ello. Cada encuentro se prepara para vivir la gloria, no importa el rival ni la situación en la tabla (ni con qué letra se identifique a esa tabla) pero el amado no siempre presenta su mejor versión.
A veces el equipo cae, a veces permanece meses caído. Y en el fútbol no existe el Viagra.
La frustración del amante embanderado es mayor que la de aquella joven insatisfecha, en principio, porque el romance no es de una fugaz noche de primavera. El amor, en el fútbol, es para toda la vida, es un matrimonio por Iglesia. En el fútbol no hay divorcio, no hay nulidad, no hay cuernos siquiera. Si el amado no levanta cabeza, no hay salida, no hay éxtasis, no hay escape.
El hincha, sin embargo, vive excitado como adolescente en su noche de debut. Y esta energía debe explotar. Y explota. Si no llega en la orgía victoriosa de un triunfo, derrama en el triste espectáculo auto-lacerante de las piedras, los insultos y las corridas.
La policía castiga el pecado repartiendo a discreción balas de goma como cuentas del rosario.
En momentos de debilidad e inseguridad la presión, sabemos, no ayuda. El equipo que no mejora se siente cada vez más urgido. Desde las radios, desde los edificios, desde dentro de su cabeza grita una sola voz “esta noche hay que ganar o ganar” y sabe que ante el menor signo de debilidad, de blandura, aquel que le declara su incondicional amor comenzará a demostrarle todo su odio, su rabia, su frustración. Le echará en cara su condena: “la relación es para toda la vida, mal que me pese”. En el fútbol, para el hincha, no hay divorcio.
Sólo para él. Entrenadores, jugadores, funcionarios y directivos pasarán.
El hincha es el rehén de la misma irracional y desordenada pasión que profesa. En los matrimonios (reparemos que estamos hablando de aquellos que se plantean en serio para toda la vida, una vez más, en el fútbol no hay divorcio) cuando la relación encuentra momentos bajos, la pasión puede tomarse un descanso, y debe, necesariamente, florecer el amor. El amor que se manifiesta en seguir estando, en aguantarse, en no lastimarse más de lo necesario y, sobre todo, en intentar poner cada uno lo mejor de sí para superar la difícil situación.
La violencia destruye. El amor, Silvio, convierte en milagro el barro.
Los hinchas, como los noviecitos, fatigan las paredes declarando que “siempre te alentaré” y que “en las buenas y en las malas”. Sin embargo en las malas, la noviecita insatisfecha se vuelve la viuda negra. Jugar de local se ha convertido en un calvario y siempre es más cómoda la barra del bar visitante que la exigente mesa familiar. Incluso ni en las buenas. Porque cada noche debe ser “la” noche y entonces un “casi” campeón tampoco sirve, un buen intento no es suficiente. El éxtasis, o la condena.
Y desde los medios, los de palo, los terceros, piden cortar cabezas para solucionar la impotencia. Y con la sangre derramada, reclaman acaloradamente los paños fríos.
domingo, 16 de octubre de 2011
Buenos Aires
martes, 20 de septiembre de 2011
LA MEJOR CEPA FUTBOLERA
Cuenta Guillermo Orozco Gómez en su artículo “De las disciplinas a los saberes” que la industria del vino norteamericana (californiana) había logrado un desarrollo tan importante allá por los 50 que la calidad de sus vinos podía perfectamente competir en el mercado con los producidos en las tradicionales bodegas francesas como Laffitte o Beaujolais. La dificultad que encontraban para disputar un lugar de privilegio en el mercado eran los nombres propios de las casas galas, vinculadas a castillos medievales y aristocracias europeas. Cuenta Orozco Gómez que la batalla fue librada con astucia, que los americanos inventaron una nueva forma de nomenclar los vinos: los varietales. A partir de esta movida los vinos empezaron a ser conocidos (y valorados) por el tipo de uva con que estaban producidos. Las viejas bodegas europeas se vieron forzadas a explicitar qué cortes integraban la mezcla de sus productos y ya la mística, la tradición y el abolengo dejaron de pesar tanto como la calidad del producto. Fue un gran paso para la industria californiana, pero también para la industria del vino.
¿Y qué tiene que ver esto con el fútbol?
La mirada preponderante del fútbol argentino está centrada en una categoría nobiliaria que tiene poco o ningún correlato en el desarrollo de ese juego tan hermoso que conocemos como fútbol.
El cristal a través del que se mira el deporte más popular de la argentina está relacionado con la pertenencia o no a "los 5 grandes". Filtrado por esta nomenclatura histórica el ojo periodístico examina los equipos con un aprecio o un desprecio diferenciado. Los cinco grandes tienen periodistas y espacios dedicados especialmente a reportar su actualidad. Cualquier acontecimiento que los involucre es inmediatamente considerado noticia prioritaria.
Los cinco grandes se han convertido en el mojón, el fútbol patrón. Esta aseveración llegó a su paroxismo con el artículo de Víctor Hugo en el último número de Un Caño, en la que explicó que creemos que el fútbol argentino anda mal porque los 5 grandes andan mal pero que esta es una situación que ya se va a "solucionar". Sin explicar porqué él cree que es un problema par el fútbol que los 5 grandes anden mal, si Vélez, Lanus, Estudiantes y Godoy Cruz nos brindan bellísimos espectáculos cada fin de semana.
El periodismo argentino (y todos los que vemos la realidad filtrada por ese cristal) está embobado siguiendo a un conjunto que juega en la B, segunda categoría del fútbol argentino. Que juega en la B porque juega mal al fútbol. Que juega en la B porque durante 3 años se encargó de demostrar que su fútbol no tenía la calidad suficiente para jugar entre los 20 mejores equipos del país.
También nos tienen embobados hablando de un equipo que (con una única y sospechosa excepción) hace 50 años que no gana un campeonato nacional.
También nos tienen atentos a un equipo que no ganó jamás una Copa Libertadores.
Más del 50% del tiempo y espacio periodístico que se le dedica al fútbol argentino está destinado a hablar de equipos que, en conjunto, hace cinco campeonatos que no dan la vuelta (ni están en los tres primeros puestos) y han estado mucho más fuera que dentro de la participación internacional en la última década.
Fútbol para todos, una empresa del estado, está dedicada a mimar a los 5 grandes. Transmitiendo con obscenas diferencias técnicas a equipos con inversa proporción de buen fútbol. River va por HD, Lanús con tres cámaras.
“Los 5 grandes” es una marca registrada, creada a principios del siglo pasado y que fue repetida, ampliada y multiplicada por la oportuna creación de las cadenas nacionales de radio, que llevaron el relato de los partidos de los clubes porteños a cada rincón del país. Hoy “los 5 grandes” es una manera de mirar el fútbol, una vez más, repetida y alimentada por los medios porteños de comunicación (mal llamados nacionales) y ampliada hasta el hartazgo por la gran cadena nacional del FPT.
“Los 5 grandes” es un mapa, es un modelo de interpretación. El fútbol hoy se mira con este cristal que deforma hacia los blasones nobiliarios y el abolengo, pero que aleja la mirada del juego-deporte fútbol.
¿No es hora de empezara a cambiar la nomenclatura?
Es hora de hablar de los equipos buenos, de los que juegan bien al fútbol. De los jugadores buenos, vistan la camiseta que vistan. (Carlos Sanchez, por caso, tuvo que descender de categoría para empezar a ser nombrado con cierta asiduidad) De las grandes instituciones, que tienen grandes superávits que reinvierten en fútbol y en sus socios. De las divisiones inferiores más fructíferas.
Éstas deben ser las nuevas coordenadas del fútbol argentino. Éste debe ser el cambio de mirada del periodismo deportivo nacional.
El ranking podría (como un criterio apenas tentativo) estar definido por la tabla de promedios (que por fin tendría alguna utilidad positiva). Hoy los cinco grandes serían Vélez, Estudiantes, Lanús, Argentinos y Godoy Cruz (obviando a Rafaela y Belgrano que tienen apenas 7 partidos en primera) Hacia estos cinco equipos deberían estar dirigidos los mimos, para estos cinco las transmisiones en HD, los horarios centrales y dos hombres en campo; periodista dedicado en cada programa de TV y radio siguiendo los entrenamientos, tapa del gráfico y nota con banderín en la revista Un Caño.
Y si otro equipo quisiera estos favores, ya sabría cómo y dónde ganarlos: en la cancha y jugando bien al fútbol.
O podemos seguir diciendo que todo es culpa de Grondona, y seguir babeándonos por un nuevo pase en profunidad del “Chori” Dominguez en el partido frente a Guillermo Brown de Puerto Madryn.
lunes, 12 de septiembre de 2011
De hombres y deshidratación
Pero en aquellos años la cosa no debe haber estado tan clara. Los personajes habrán sido diversos, muchos, los eventos que irían marcando el camino de la historia se habrán presentado confusos. La Primera Junta solo fue “primera” cuando hubo una segunda (como la Primera Guerra Mundial se llamó “la gran guerra” hasta que hubo una segunda), la declaración de la Independencia habrá tomado peso propio luego de que San Martín llegara a Santiago, a Lima, que O´Higgins se le acoplara, que Belgrano tomara las armas.
Hemos realizado una síntesis: San Martín es el padre de la Patria. En esa frase, en menos de 10 palabras, hemos resumido la historia de un país, de millones de hombres, de miles de ideas acerca de la patria, de que es la libertad… Y en la síntesis, en la simplificación se tuvo que sacrificar la precisión, no es posible sintetizar, resumir, sin amputar. Simplificar es tomar la decisión de qué partes quedarán fuera del cuadro y en ese trabajo necesariamente nos hemos apartado de la verdad, de la verdad plena, nos hemos quedado con porciones de la verdad, que no son la verdad misma, porque no es total.
Quién habrá sido realmente San Martin? Quién habrá sido ese hombre? Qué historia nos hubiera contado José si hubiera tenido la posibilidad? La síntesis que le aplicaron habrá sido justa? Habrá logrado resumir la esencia de ese hombre?
Mucho más difícil será responder ese tipo de preguntas si las aplicamos a un hombre que vivió unos mil ochocientos años antes que José. Un hombre que solo tuvo 3 años de vida pública.
Pero en este caso la Fe vendrá a responder a nuestras dudas. La Fe tenderá inmensos puentes antes las inestimables lagunas que separan nuestros días de aquellos 3 años en una aldea en el extremo de un imperio del que solo quedan ruinas de su capital.
Habrá sido fiel esa Fe? (esa pregunta carece de Fe…)
Y si es, por lo menos para mí, inquietante todo esto, mucho más inquietante resulta pensar en las cosas que le hemos hecho decir a San Martin, a Cristo y a tantos otros en su ausencia. Podríamos expresar, intentando ser didácticos, que hemos tomado a esos hombres primeramente para resumirlos, para deshidratarlos a su mínima expresión. Necesitamos sintetizarlos en una frase que entre en un sobre de azúcar: ama a tu prójimo como a ti mismo, serás lo que debas ser o no serás nada. Y luego, una vez puestos en un sobre, podremos hidratarlos cuando se nos dé la gana y para la comida que quisiéramos preparar. Y así San Martín o Cristo serán nuestra justificación para aplicar la tortura o liberar un continente, para las obras más honorables y los hechos más aberrantes.
A menudo me pregunto cómo ideas tan antagónicas pueden convivir en el mismo lugar. Como personas que se llaman cristianos, que dicen creer en el mismo Dios, en la misma Iglesia, en el mismo dogma, pueden tener ideas y creencias tan contradictorias?
Y sin embargo Cristo está ahí. Jesús de Nazareth es uno, uno solo. No puede estar a favor y en contra de algo al mismo tiempo. O sí?
sábado, 27 de agosto de 2011
Comenzamos a andar ..
Con muchas dudas, con temor y vergüenza comenzamos este blog.
Era necesario que los blogs pasaran de moda, era indispensable encontrar una herramienta de comunicación ineficiente, porque las razones que motivan este blog son la necesidad de expresar algunas ideas y la inmensa vergüenza por no contar con el don de la escritura.
Buscaremos contar algunas historias, opinar sobre cosas que pasan o simplemente comentar la película que vimos anoche. Tal vez solo se trate un ejercicio terapéutico.
Te invitamos a seguirnos, a comentarnos piadosamente tu opinión...