lunes, 23 de diciembre de 2013

Feliz Navidad

Se ha decidido que no exista la esperanza. Alguien nos mintió, alguien nos trató mal y hemos resuelto que no permitiremos que se nos haga daño.
Ha triunfado el escepticismo, la mejor forma de no sentir dolor.
El amor no existe, es una ilusión. Solo importa estar bien, todo es provisorio. "La amas?" "Estamos bien".
En el medio de la noche nace un bebe. Cada nacimiento es inevitablemente una esperanza. Como no permitirnos creer cuando una vida empieza? Sus manitos son nuevas, su mamá lo mira y sonríe. En la periferia del mundo ha nacido la esperanza, una nueva oportunidad de creer.
La vida que se inicia reúne todas las posibilidades de una historia. Este nene indefenso se convertirá en nuestra razón para volver a creer, en la causa de nuestra felicidad.
En el medio de la nada, en lo secreto, hoy vuelve a nacer Jesús.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Plaza Pinasco

Soñé que salía de la rutina. Las mañanas eran mías, las dedicaba a leer el diario y caminar entre la gente. Me detenía a observar los detalles, a disfrutar en cámara lenta el sabor del tiempo.

Sentí que la libertad era disponer del tiempo. Elegir a donde ir y no ser arrastrado por una condena. Me sentí joven, pleno, feliz. Te vi llegar, sonriendo, buscando mis ojos. Hablamos, imaginamos que estábamos juntos. Necesitamos tomarnos de la mano. El momento previo a que todo ocurra.

Te ibas de viaje al día siguiente, pedimos una Coca y te di mi carta. Intenté cautivarte con la historia de las palomas en la Piazza San Marco, con los japoneses y sus cámaras de fotos. Tu carita sonriente me dijo que todo era posible, que podía pedir un deseo y lo pedí. 

Soñé que descansabas entre mis brazos, sentí tu calor, el aroma de tu pelo, tu vista perdida en una idea. Supe que sería feliz porque no había opción estando a tu lado.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Dolor

Nadie quiere al dolor. Incluso se acepta a la muerte bajo condición de su ausencia.
El dolor está entre las cosas que una mente sana omite en forma inconsciente. No hay dolor para que haya felicidad.
El peor dolor es el presente, el propio, el de este momento y seguirá siendo así mientras no haya consuelo.
Y no hay consuelo ajeno para el dolor. Nunca me siento más inútil que ante el dolor ajeno.
El dolor es el mismo infierno, mientras dura el tiempo se detiene.
El cielo seguramente es la ausencia plena del dolor, que sería como ya no envejecer, es decir, tus ojos, celestes, entre mis sábanas.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Herbalife

El taxi avanzaba, ya habíamos discutido la tarifa y sólo restaba llegar al hotel. Nos preguntó si éramos argentinos y luego nos ofreció su tarjeta. "Soy representante de Herbalife y dispongo de 2 nutricionistas si quieren controlar su peso". Brevemente pensé en la fe de aquel hombre: en un viaje de 5 minutos le ofrecía a unos extranjeros, que jamás volvería a ver, un plan nutricional.

Admiré su tenasidad, era lo que debía hacer en ese momento, era su mandato. Lo vi llegando a casa, a la salida del sol, comentándole a su esposa su compromiso con la venta directa.

Guardé la tarjeta respetuosamente. Ojalá alguna vez tenga yo en cualquier cosa la tenasidad de aquel hombre.

martes, 3 de diciembre de 2013

Volar

Cada vez me cuesta más subir a los aviones sin pensar en la muerte. Introducirse en un tubo que es lanzado al cielo sin opciones. Siento la claustrofobia de un minero dentro de la tierra y la desconfianza en los planes de mantenimiento predictivo de las empresas de aviación.
Vamos a México, el vuelo atraviesa la noche, pasamos arriba de los Andes. Montañas llenas de nieve y de frío. Ya descarté la posibilidad de que el piloto logre aterrizar de emergencia. Los aviones se caen, se hacen mierda contra el suelo, es así.

La noche pasa y como siempre sale el sol, era predecible. Mi vida no acabará hoy, o al menos en este momento.