Te dije "te quiero", no puedo reprocharme eso, pero...cuantas veces es suficiente? Te quiero, querido amigo, te quiero hasta el abrazo interminable. Fuiste maravilloso, fuiste heroico, venciste en silencio a tu peor enemigo, a tu pesadilla, y por eso te admiro. El mundo fue cruel, te dio la espalda...pero no todo el mundo, porque hoy veo claramente que sos un vencedor y en tu victoria ganaste lo mejor: el amor de tus amigos.
Nos queda tu humor, tu alegría, tus ganas de sacarnos una sonrisa, tu picardía infantil. Como dijo el joven de Nazaret: hay que hacerse como niños para ganarse el cielo.
Te quiero, mil veces te quiero, mi gran amigo.