lunes, 19 de marzo de 2012

Lunes sin filtro

A veces el fastidio puede conmigo. Me transformo en un ser implacable. Me molesta feisbuc, me molesta la cultura feisbuc, los tipos que publican fotos de animales inválidos, pero no una, un millón. Me cansan los golpes bajos, hace unos años eran en forma de cadena de mails, ahora son publicaciones en el muro: la nena con cancer también es una princesita, esto es lo que pasa con los delfines que se tragan bolsas en el mar y cosas por el estilo... 

Se me ocurre que hay una clase de personas así, hay un estereotipo, no? Me animo a arriesgar que muchos son mujeres de treinta y pico que no han encontrado el amor. Tanto afecto canalizado hacia los animales es síntoma de que no ha habido una instancia superior donde depositarlo, es decir, en seres humanos. Son tías, ese el título. Caen en el pelotero solas, sin hijos y ayudan con la cocina, se llevan a los chicos al cine y protegen a los delfines.

Y tienen un costado oriental. Lo básico, lo que a ninguna les falta, es el sahumerio. Y pueden que pinten mándalas y con certeza leen a Osho, al Sai Baba y a Paulo Coelho, que no es oriental pero piensa como ellos.

Los otros que me molestan son los antikirchneristas explícitos. Debo decir que respeto fervientemente a mis amigos antikirchneristas, mucho más de lo que ellos imaginan. No hablo de ellos, que son muy medidos y saben que pueden herirme con sus palabras y por eso cuidan mucho lo que dicen y como lo dicen. No. Hablo de otros antikirchneristas, que parecen mayoria: son los anti-k explícitos. Militantes. Parten de la suposición de que ninguno de los presentes, nadie que los oiga, nadie que los lea, es kirchnerista. Eso es imposible, primero porque nadie en su sano juicio puede estar de acuerdo con la Yegua y, aún asumiendo que haya algunos pocos, nunca estará presente en los lugares que el antik frecuenta, porque el kirchnerista es básicamente un piquetero, un vago que se distingue en forma visual, un morocho con un alto grado de sobrepeso, que no sabe leer y logra todo de forma prepotente.

Me revienta. Me revienta que de pronto un tipo al lado mío comience a hablar de la Yegua asumiendo la supuesta intimidad de los que piensan igual. Me habla en confianza, me mira a los ojos e insulta y me insulta en forma explícita sin saberlo. Porque para él el kirchnerismo es la síntesis de los problemas de este país: son los que han creado una generación de vagos que viven de corruptos, autoritarios montoneros que no dejan de censurar a Alberto Fernandez en C5N.

Debo admitir que es muy probable que yo esté equivocado, que haya creído en una mentira. La estadística así lo demuestra desde 1983: los votantes de Alfonsín, Menem y De La Rua lo confirman. Todos los presidentes ganaron con aplastante mayoría y nadie los votó. Asumo eso, debo estar equivocado. Pero no tolero, no soporto, la prepotencia, la falta de respeto, la imposibilidad de disenso que el anti-k explícito me impone.

Viejo, soy tu amigo, la reconcha de tu madre. Dejame pensar distinto. No se te ocurrió considerar que si un tipo como yo piensa así tal vez, tal vez en una posibilidad en un millón, haya algo de verdad?

2 comentarios:

  1. No te enojes que te vas a poner viejo. No estoy de acuerdo ni en los puntos con lo que escribiste: soy mascotero y gorila! Pero eso es lo bueno de la democracia, no hay uniformes, cada uno se pone (piensa, dice, grita, se queja, festeja, etc.)lo que se le cantan los kinotos.

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    1. José, respeto tu derecho animal (máscotas y gorilas) lo que critico es la militancia agresiva en cualquier sentido, la descalificación del diferente por el solo hecho de serlo.
      Gracias por leer y comentar!!!!

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